viernes, 4 de junio de 2010

LILES




Has tornat, quan menys t'esperava,
m'has portat un ram de liles i em dius que
passegem per el parc.
Em fas petons, un altre vegada, peró jo estic tan buida,
que no et faig ni cas.

Et tenia endreçat al calaix de casa meva
(entre les mitges negres i les boletes de cristall).
M'havia acostumat a viure sense petons
perquè com tu em beses, mai ningú em besarà.

Ja saps que per mi tot es blanc o negre,
sempre m'ho deies, mentre remogaves el cap,
amb el teu somriure de color de gespa,
amb la teva mirada d'home formal.

Em vaig acostumar a viure sense les teves caricies,
per força, en el caótic magatzem de la realitat.
Vaig doblegar els records perquè no s'arruguessin,
i els vaig endreçar a l'últim calaix.

Ara, ja no em fan mal les liles quan camino per el parc.

En un raconet de la meva ànima, el teu record
insistia en fer-se notar.
Es negava a arxivar-se per ordre alfabétic,
vaig tenir que lligar-lo amb un cordill blau,
junt amb les altres cosas que et vas emportar:
comprenssió, luxuria, desig, amistat.

Sabia que tornaries, quan menys ho esperés,
com torna la primavera a la meva ciutat,
com les coses volgudes que perdem,
i un dia tornem a trobar.

Vaig cridar al vent tot el que t'estimo,
com et necessito, també vaig plorar.
No hi va haver resposta, tot era silenci i la meva soledat.

Però mira'm avui, estic buida,
no sento els teus llavis, soc com un mirall
Freda, vestida de pluja, no soc ni la sombra
del que vaig estar.

Així que, retorna d'on sigui que vinguis,
torna't on sigui que hagis estat.
No em diguis adéu, no em toquis les cames,
no em faci's petons, no et vull recuperar.

No et diré mai més : t'estimo,
No posaré la cançó que varem triar,
Sense els teus petons ja no hi ha la banda sonora
de la nostra historia, sino un cinèfil the end final.

Ja no em fan mal les liles, quan camino pel voral.



Traducción :

Has vuelto, cuando menos te esperaba
me traes un ramo de lilas, me pides que
por el parque volvamos a pasear.

Te tenia guardado en el cajón de mi casa
(entre medias negras y bolitas de cristal),
Me acostumbre a vivir sin besos,
porque como los besos que me has dado,
ninguno me los dará.


Sabes que para mi todo es blanco o negro,
me lo decías siempre, mientras movías la cabeza,
con tu sonrisa de color de hierba,
con tu mirada de hombre formal.

Me acostumbre a vivir sin tus caricias,
a la fuerza, en el almacén caótico de la realidad.
Doblé los recuerdos para que no se arrugaran
Los guardé en el cajón final.

Ahora, ya no me duelen las lilas, cuando por el parque, vuelvo a pasear.

En un rincón de mi alma,
tu recuerdo insistía en hacerse notar.
Se negaba a archivarse por orden alfabético,
tuve que atarlo con un cordel azul,
junto con las demás cosas que te llevaste:
comprensión, lujuria, deseo, amistad.

Sabía que volverías, cuando menos lo esperara,
como vuelve la primavera a mi ciudad.
Como las cosas queridas que perdemos
y un día volvemos a encontrar.


Grité al viento todo lo que te quiero,
como te necesito, hasta lloré.
No hubo respuesta, todo era silencio,
y mi soledad.

Pero mirame hoy, estoy vacía,
no siento tus labios, soy como un espejo.
Fría, vestida de lluvia, no soy ni la sombra
de lo que llegué a estar.

Así que vuelve de dónde sea que viniste,
vete a dónde sea que hayas estado.
No me digas adiós, no me acaricies las piernas,
no me beses, no te quiero recuperar.

No te diré nunca más: te quiero.
No pondré la canción que escogimos para bailar.
Sin tus besos ya no existe la banda sonora de nuestra historia
sino un cinéfilo the end final.

Ya no me duelen las lilas, cuando por el parque, vuelvo a caminar.

3 comentarios:

  1. Al leer tu poema sobre las lilas pensé en Eliot, al mismo tiempo que en tus versos, y escribí:

    El dolor de las lilas

    Dime, pequeño Eliot por qué pensaste en abril para tus lilas,
    y donde dejaste escondido su recuerdo,
    la pasión de hundir tus dedos en ella como en la tierra húmeda
    de la cruel primavera.

    Yo tengo, a cambio de su recuerdo, un lilo Juana de Arco,
    de inverosímiles lilas blancas
    en el balcón donde las hago posar desnudas.
    Sé que las lilas no sirven para azotar,
    pero sí para olvidarte en la tierra muerta.

    Sé, pequeño Eliot, que sufriste en el infierno de las palabras,
    pero hoy jugaremos con tus versos como con el barro fresco,
    donde crecen las lilas.

    C2

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  3. Querido C2, me has dejado impresionada con la belleza de tu poema, casi puedo sentir las lilas blancas en mi mano, en mi balcón. Me gusta especialmente ese: "la pasión de hundir tus dedos en ella como en la tierra húmeda
    de la cruel primavera", y ese final, tan visual.

    Muchas gracias por tu regalo. Espero leer pronto nuevos poemas escritos por ti.

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