martes, 8 de noviembre de 2011

EL COLOR ROJO - PUNTO FINAL

Un año, más o menos, sin escribir aqui... la cuestión es: alguien me ha echado de menos? :)

En todo caso, para aquellas personas que me han leído, os regalo mi relato EL COLOR ROJO, terminado. Espero que os guste.

EPILOGO

En la consulta privada del Doctor Garcia-Plaja

- Se lo dije. –repetía por tercera vez el Doctor García-Plaja- a su interlocutor. . Sabía ue lo volvería a hacer. Noté los síntomas. Esos dos se estaban cebando con ella, aunque no me lo contó todo, pude percibirlo entre líneas. Abusaron de ella. Se encontraba bajo mucha presión, y ella reacciona a la presión con un brote psicótico. Desde que le ocurrió aquello, su desequilibrio hace que ante una situación parecida, de auténtico peligro haga una huida y se convierta en una fiera que sólo se defiende. Por supuesto, en esos momentos no es consciente de nada y lo olvida completamente al despertar.
- Sabe qué ocurrió la otra vez!. Usted estaba avisado y tenía todos mis informes sobre psiquiátricos sobre ella! Todas nuestras sesiones grabadas después del primer “accidente”, al año de la violación múltiple.
-
El Sr. Marquínez-Beita, estaba incómodamente sentado en la punta de una butaca hecha para acomodar pacientes. Y su rostro demudado expresaba que había tenido un susto de muerte, y que aun no se había recuperado.
No quiero hablar de ello. Aquello fue para mi una circunstancia excepcional. Algo que ocurrió porque Angharad no estaba aun curada del todo. Usted me lo dijo!
Era evidente el aire de reproche con que interpelaba al médico.

- Los transtornos mentales son algo difícil de controlar, y en el caso de su hija, hay algo muy profundo terriblemente dañado. Lo que no quiere decir que no pueda llevar una vida, en cierto modo normal. Sobre todo si no es agredida, si se mantiene a salvo. En todo caso, mis servicios son necesarios para poder llevar un control de esta situación. Puede Vd. Hacerse cargo?

- Yo me encargo de todo. Será suficiente este dinero para cubrir todos los inconvenientes y problemas que ha tenido por mi falta de atención a sus sugerencias?. –Al hablar extendía rápidamente un cheque por una cifra desorbitada y lo ponía al alcance del médico.
Este lo observó con mirada crítica. Sonrió y dijo que si, que se consideraba pagado con creces.
. Bien, entonces todo arreglado. Ella estará bien? –su mirada huidiza resbaló sobre las gafas de su interlocutor-
- Estará bien si puedo controlarla. Es necesario que acuda cuando yo se lo solicite. Tiene que hacer terapia conmigo de forma habitual y usted tiene que poner los medios para ello. Y escucharme cuando le alerte de un posible peligro.
- Si. No volverá a pasar. Descuide. He aprendido la lección.
- Entonces, no tenemos nada mas que hablar.
Los dos hombres se despidieron sin estrecharse las manos. Entre ellos todo estaba muy claro, era una cuestión crematística.


ANG EN SU DIA A DIA

La joven pelirroja giraba en una silla ante su ordenador. Toda su atención estaba centrada en la brillante pantalla y en la ventanita del chat que tenía ante sus ojos. Llevaba unos shorts cortitos y una blusa blanca anudada a la cintura. Hacía mucho calor, pero un ventilador daba vueltas sin cesar, renovando el aire. Sonreía.

- De modo que te llamas Crisania, decía ahora él…
- Si, soy Crisania y puedo verte ahora mismo –Sonrió-


Girona - Julio/2011

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